Mi relación con Alan era soñada. Incluso, a la distancia, siempre permanecía viva la esperanza y los sueños. El día anterior, yo estaba como loca e ilusionada, esperando a ver a Alan de nuevo de su primer semestre en otra ciudad. Aún se me sale el corazón de acordarme. Me levanté muy temprano para arreglar la casa, mi mamá me puso mascarillas hasta en el dedo gordo del pie para verme regia. Mi mejor amigo de esa época estaba conmigo porque la espera se me hacía eterna y salimos a la tienda porque el man no aparecía. Me lo encontré en el parqueadero y mi reacción fue salir corriendo y esperarlo en la casa, como debía ser… jajaja ¡qué idiota yo! Pues él pensó que yo no quería verlo y se fue con los amigos… duré toda la noche esperándolo. Al otro día, no pude ni comer (como siempre nosotras…