Hoy, después de casi 7 años, miro hacia atrás y puedo decir que sobreviví a una relación narcisista y que mi desconocimiento, unido a mi ausencia de amor propio, pegado a todas las ideas que tenía en mi cabeza acerca del amor, me llevaron a ser permisiva y a poner mi corazón en manos equivocadas. Esteban fue toda una universidad para mí en muy poco tiempo y si has leído mi blog completo, sabes de lo que hablo. Pero con todo y la relación tan dolorosa que viví con él, jamás pensé que estaba con un narcisista, porque ellos tienen tanto “poder” o más bien, tienen tanta facilidad de manipular a las personas que los quieren, que logró convencerme y hacerme sentir día a día que yo era muy poco. Siendo mayor que él, recién separada y sumándole una hija, mi sensación de “que poco soy para él” se mantenía…