Vengo de una familia donde la figura paterna brilló por su ausencia. Fui criada por mi bisabuela y mi abuela materna. Mi bisabuela, a pesar de la época, fue una chica rebelde y jamás se dejó “pisotear” por un hombre. Se enamoró muy joven de un señor a quién solo ví una vez en mi vida ya casi moribundo, pero él jamás estuvo presente en la vida de Helenita, mi bisabuela nunca le pidió nada para su hija, y este señor por su parte, jamás se interesó por tener una paternidad responsable y activa con ella. Después de un par de años, mi bisabuela se enamoró de otro señor, con el que tuvo su segundo y único hijo varón, con él, sí construyeron una familia y fue ese señor quién se convirtió en una figura paterna para Helenita; pero la “luna de miel” no duró mucho, porque a pesar de…