Paola y yo nos hicimos amigas porque teníamos a nuestras hijas en común. Trabajábamos en el mismo lugar y ambas, vivíamos la manipulación a todo dar por parte de nuestros ex, que solo usaban a las niñas para victimizarsen y culparnos de todo. Vivir esa misma situación resultó acercándonos mucho.

Ella estuvo casada por casi 5 años después de un noviazgo de 3 años, lo cuál terminó en un traumático y rencoroso divorcio, por motivos de infidelidad y violencia psicológica por parte del cretino. Cuando la conocí, llevaba 2 años de separada y acababa de conocer a Mateo, a quien solo ví una vez y con esa tuve para darme cuenta que el tipo era un charlatán. Ellos se conocieron por medio de una prima de ella, el tipo comenzó a escribirle y la invitó a salir.

Todo iba muy bien, con el paso de los meses, ella y sentía que podrían formalizar la cosa y qué por qué no, presentarsen a sus familiares y en especial a su hija. Pero nuestro querido amigo, era una persona muy extraña, según él, vivía en la misma casa con su “ex mujer” pero hace más de un año que no estaban juntos y siempre le pedía a Pao que lo entendiera, porque para él era muy duro estar alejado de sus dos hijos y que la señora no tenía donde vivir y que pues obviamente, él tampoco la podía sacar de la casa porque los niños iban a vivir con ella.

Paola siempre lo comprendía e incluso lo excusaba conmigo, porque a mi honestamente, me parecía increíble que ella no viera la realidad que estaba pasando ante sus ojos; aunque debo confesarles que en algunas ocasiones, logró hacerme dudar de mi teoría, porque aún estando en su casa, él le hacía vídeo llamadas, y la mayoría de noches a la semana se veían; eso de verdad, lograba confundirme.

Pero entre más nos acercábamos como amigas, más planes hacíamos y el man o “no podía llegar” o llegaba tarde porque según él, tenía mucho trabajo – algunas ocasiones, hasta le enviaba foto – y yo le tiraba indirectas o le hacía preguntas a Pao para sembrarle la semilla de la desconfianza, pero ella creía en ese man a ciegas.

Para navidades, fiestas familiares y demás, obvio la excusa eran los niños, y así estuvo a su lado por tres largos e irrecuperables años. Según ella, ya todo estaba listo para irse a vivir juntos, en ese tiempo, también le pintó varias búsquedas fallidas de habitación o apartamento para poder vivir solo, intento de suicidio de su “ex esposa”, traumas psicológicos en sus hijos por la separación entre muchas excusas más. Pero no se llenó el vaso, cuando se comprometía con ella a ayudarle con algo y nosotros nos dábamos cuenta de como la dejaba plantada, o no aparecía y apagaba el celular, o salía con una excusa nueva, porque ella estaba lo suficientemente “estupida” para creerle todo y seguir dando millones de oportunidades a algo que desde el principio empezó mal. La mundial, fue cuando el carro de ella se quedó sin frenos y lo llamó para que fuera y la ayudara con eso, a lo que el tipo le dijo que claro! pero se desapareció de la nada a lo ‘ghosting’, sin rastro alguno, aunque volvió aparecer un par de semanas después y le dijo que lo disculpara, que había llegado un familiar de no sé donde… ahh?

Lo peor de todo, es que ante esa última, ella intentó justificarlo conmigo, con su mamá y su hermana, pero fue tan fuerte la terapia de choque, que no soportó tanta presión y le terminó, porque sobre todo su mamá y su hermana – que es lo único que ella tiene – aparte de su hija, le dijeron que le darían la espalda si seguía en la misma pendejada, sino podría jurar que la huevona, seguiría allí.

Casi a los seis meses, lo había superado y había conocido a Nicolas, un man trabajador, independiente, con tres hermosos hijos pero separado, aunque vivía en la misma casa con su “ex esposa” porque ella nunca había trabajando y no tenía “nada”, así que aunque la casa estuviera a nombre de él, pues no podía pedirle que se fuera porque ¿dónde vivirían los niños? otro hombre de muy buen corazón.

Dos hermosos años de una relación casi perfecta, el tipo siempre firme para ella, siempre atento, eventos sociales, cumpleaños de la hija de Pao, ahí estaba este artista. A mi me caía hasta bien, la última piñata que le hizo Pao a su hija, le pregunté directamente a él que por qué no había llevado a los niños y con su respuesta de “está haciendo mucho frío” noté que la cosa no era tan cierta como él lo decía, pero si Mateo logró hacerme dudar con todo y lo evidente, debo reconocer que esta es la hora que me siento algo desconcertada con Nicolas. El diciembre pasado, yo les pregunté que qué harían para las fiestas y él me respondió que estaría en casa con sus hijos, porque la navidad era sagrada para ellos y que para el año nuevo, no le gustaba hacer nada.

Si, vivía en el mismo techo con la mamá de sus hijos, pero estaban buscando casa para vivir juntos, y aunque a mi no me cuadraba la teoría del todo, yo notaba que él algunas veces se quedaba con ella, se veían casi todas las noches, pasaba más tiempo con ella que en su casa con los niños; viajaron en un par de ocasiones, incluso, pensaron irsen de la ciudad para poder estar más tranquilos, porque Nicolas le decía que su “ex” era una loca compulsiva y que él no quería problemas, ni mucho menos involucrar sus hijos.

Pero esta semana, el pasado Lunes, Paola me llamó, pidiéndome que por favor nos viéramos con urgencia – hoy nos vamos a ver en la noche – en la llamada, estaba completamente destruída. Llorando me decía literal “Teníamos una relación tan bonita, ósea, nunca peleamos, él siempre estuvo ahí para mi, cuando me enfermé él estaba conmigo. No te digo que me ayudaba en cuestión de dinero porque muy poco lo hacía y porque a mi tampoco me hacía falta, tu sabes, pero en todo lo demás, él siempre estuvo ahí. El día de mi cumpleaños, ese hombre estaba a las 3 de la mañana inflando globos en su carro para decorarme mi carro. Dime quién tiene ese tipo de detalles con alguien? Marica Mateo a mi nunca me dio absolutamente nada, ni un solo regalo de cumpleaños, no sé qué pensar”.

Ante todo eso que ella me dijo mientras lloraba y perdía la respiración, le pedí que se calmara y que por favor me explicara ¿qué estaba pasando?. Su respuesta fue clara, “Nicolas se acaba de ir de mi casa, que decidió darle una oportunidad a la mujer y que sus hijos merecen crecer con sus papas juntos”.

Yo tengo que reconocer, que este capítulo me ha costado bastante escribirlo, siento mi corazón roto por ella, sé que está sufriendo demasiado y que todo está demasiado reciente, pero otra parte de mi me llena de indignación y de putería, porque no puede ser que este viviendo la misma mierda de nuevo. Ella está en shock, yo, aunque no me lo esperaba, tampoco me sorprende, marica pero si somos adultos, ¿para qué tantas mentiras? ¿por qué nos cuenta ser claros con lo que queremos? ¿acaso eso no hace más daño?

Y nosotras, ¿cuántas cosas más tenemos que pasar para perder el miedo a estar solas? ¿qué tenemos que vivir para quitarnos la venda de los ojos y ser honestas con nosotras mismas? ¿cuál es el miedo al dolor? ¿acaso no es peor vivir en una relación que no tiene ni pies ni cabeza? Me engaño a mi misma no queriendo ver las señales, pero ¿todo está bien porque puedo justificar que es por amor? Aquí si, ayúdenme.

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